lunes, 26 de enero de 2015

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Dirección y sindicatos de Barclays abren consultas con posiciones encontradas

La dirección y los sindicatos de Barclays en España han arrancado hoy con posturas encontradas el período oficial de consultas para negociar los 1.120 despidos que plantea la entidad, ahora filial de CaixaBank.


En una reunión en Madrid, el banco ha entregado a los representantes sindicales un informe en el que justifica económicamente la conveniencia de este Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que rechazan frontalmente CCOO y UGT, que lo consideran "excesivo".

Ambas partes tienen a partir de hoy un mes de plazo para alcanzar un acuerdo sobre los despidos, que, de producirse, afectarían casi a la mitad de la plantilla del banco británico en España, formada por unas 2.300 personas.

Fuentes sindicales han señalado a Efe que estudiarán con detenimiento la documentación aportada por la entidad y que contestarán el informe en la próxima reunión, que se ha convocado para el jueves 29 de enero.

CaiaxBank, que a principios de enero formalizó la compra del negocio de Barclays en España, planteó a los sindicatos un recorte de 1.120 empleados de Barclays en España, que afectaría a 641 empleados de los servicios centrales, situados en Madrid, y a 479 más de la red de oficinas.

En el período previo de contactos, la entidad ofreció a los sindicatos la posibilidad de cubrir este reajuste de plantilla a través de un plan de bajas incentivadas con indemnizaciones de 30 días por año trabajado.

Fuentes de Barclays se han limitado a señalar que el objetivo del ERE es dotar a los negocios de Barclays en España "de la escala adecuada y convertirlos en una actividad eficiente y rentable", para que la entidad "sea viable económicamente".


La dirección confía en alcanzar un acuerdo satisfactorio con los representantes laborales, pese a que CCOO y UGT han expresado su rechazo a la magnitud de este recorte de empleo y han pedido "un replanteamiento profundo" de la postura de la dirección, dado que actualmente ven "inviable poder alcanzar acuerdo alguno".

En protesta por los despidos, los sindicatos han convocado huelga en toda España del 23 al 27 de febrero y concentraciones frente al CaixaForum de Madrid coincidiendo con los últimos cinco días del período de consultas del ERE.
(Agencia EFE)

1 comentarios:

  1. La debilidad de la representación de los trabajadores también es debilidad de los trabajadores. Cuando se está inmerso en un ERE no se debe cuestionar la representatividad, excepto en el caso de que los negociadores no lo estén haciendo bien. Para resolver eso, los sindicatos tienen una estructura suficiente como para resolver estas polémicas; además de forma inmediata, como se necesita en casos como éste.
    La elección de un Jurista o de un Bufete concreto, por un grupo de trabajadores de Barclays, al margen de los sindicatos, no sólo es una afrenta a quienes normalmente llevan la gestión de las regulaciones de empleo en CaixaBank, el Despacho de Sagardoy, sino que podría suponer una especie de "pacto con el Diablo", sin pretensión de insultar ni menospreciar. Los sindicatos cuentan con juristas de suficiente entidad como para enfrentar posturas a cualquiera de los grandes despachos de abogados españoles, los cuales, por regla general, están más vinculados a la patronal que a los trabajadores o sus representaciones.
    Lo que puede preocupar al Despacho que representa los intereses de CaixaBank, como a la propia entidad financiera, es que el ERE pueda ser declarado nulo. Ésa es una amenaza de suficiente calado como para que se avancen posturas minimizando los efectos de la regulación de empleo. Hay que avanzar por ese camino y no seguir poniendo en cuestión la conformación de una parte de la mesa negociadora. Barclays ya no es Barclays, aunque formalmente siga siéndolo. Forma parte del Grupo Caixa y, por tanto, las causas económicas, si es que son éstas las que priman, deben referirse al Grupo completo, no sólo a una parte, que es lo que denominamos ahora "CaixaBank". El resto de causas objetivas posibles también han de verse subordinadas al Grupo y no a Barclays.
    Si hubieran concurrido causas económicas, éstas debieron resolverse antes de la adquisición de Barclays por CaixaBank. El resto de causas serían sobrevenidas y deberían referirse a toda la estructura de CaixaBank. Por ahí van las claves de una posible nulidad de un ERE que acabará siendo impuesto por falta de estimulación entre las partes negociadoras. Un ERE, razonablemente, no ha de terminar en la posición inicial de quien lo plantea. Si se negocia de Buena Fe han de mitigarse las consecuencias. Y también cabe la posibilidad de que no existan causas reales, o no se demuestren, por la empresa; en este caso por el Grupo de Caixa o CaixaBank.
    Los sindicatos no han de tener reinos de taifas, siendo un sub-sindicato dentro de las secciones sindicales, ni de sus organizaciones territoriales; sino que son organizaciones únicas, con sus estructuras, pero debiendo emplear sus mejores medios en la defensa de los intereses de los trabajadores. Por ello, si no existe habilidad negociadora entre las secciones sindicales de una entidad y ésta, se han de poner todos los medios de cada sindicato para resolverlo. Y si hay desconfianza en un sector de la plantilla de una entidad, los sindicatos deben reaccionar de inmediato y quizá lo mejor es cambiar a algunas de las personas que negocian, incluso buscar una negociación a más alto nivel.
    Pero la división entre los trabajadores debilita su posición. Hay cuestiones que se han de resolver en privado, imperando la Democracia, para ser única la posición de la parte social. Los juristas de los sindicatos tienen suficiente preparación, incluso sobrado compromiso, para defender las posiciones de los trabajadores. Han de reaccionar, de forma rápida las estructuras sindicales. Téngase en cuenta que, aunque el ERE se plantee en Barclays, la decisión es de CaixaBank. Esa parte, la patronal, está unida y organizada, asimismo deben estarlo las representaciones sindicales; por lo que los sindicatos que deben actuar no son los de Barclays, sino todos los del Grupo Caixa.

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